lunes, 2 de enero de 2012

Apuesta por la cosmética natural y ecológica


Apuesta por la cosmética natural y ecológica
 

¿Dónde está el futuro de la cosmética? Esta era la pregunta común que se le hacía a los directivos de las mejores empresas cosméticas del mundo en un reportaje del último número de una famosa revista femenina. Para mi sorpresa, todos respondieron lo mismo: el futuro está en los principios activos de los ingredientes vegetales. Acerté, pensé, pues acabo de apostar por una nueva línea de cosmética natural y con certificado bio (Elements of Nature Dr. Grandel) en la cabina de estética que abriré en mi centro a finales de este mes.
Pero no todo la natural es lo mejor ni puede ser absorbido por la piel También hay que ser selectivos a la hora de elegir productos cosméticos naturales que “alimenten” bien nuestra piel por fuera y estén preparados de tal forma que puedan atravesar la capa córnea. Así que buscando los ingredientes naturales que poseen más ventajas cosméticas para la piel, corroboradas por los ensayos y pruebas científicas, he hecho esta pequeña guía de los tres ingredientes básicos de un buen cosmético natural.

. Agua: es de todos conocido que la hidratación es esencial para la salud y belleza de la piel, y que el agua es un principio activo natural que está presente en una gran proporción en prácticamente todos los cosméticos. Por tanto la elección del agua que se usa en la elaboración de un cosmético no es cosa banal. Por tanto a mi me dan más confianza los cosméticos que anuncian la procedencia del agua que utilizan en su composición. El agua de los glaciares es una de las mejores para usar en cosmética natural ya que garantiza una mayor pureza y el contenido de valiosos oligoelementos.

. Germen de trigo: al igual que es fantástico tomarlo en forma de copos o de perlas por su gran contenido en vitamina E, un cosmético natural que contenga como base este ingrediente es garantía de su eficacia. Porque el germen de trigo contiene más elementos vitales concentrados que cualquier otro producto natural. Además de ser una importante fuente de vitamina E, aporta a la piel sustancias tan preciosas como ácidos grasos esenciales, octacosanol, provitamina A, vitamina F y estearina. Si se aplica sobre la piel en forma de extracto multiactivo hiposoluble (lo que facilita su penetración ya que atraviesa la capa córnea) produce los siguientes resultados: retrasa los signos de envejecimiento, suaviza la piel hidratándola y dándole mayor elasticidad, previene la formación de estrías, mejora la microcirculación, aumenta la capacidad celular para retener agua, y reafirma, tonifica y modifica la permeabilidad de la piel.

. Aceite de argán: este ha sido uno de los últimos ingredientes en entrar en el exigente club de la cosmética natural. Se trata de un aceite originario de Marruecos que se extrae del fruto del argán, un arbusto de crecimiento lento y que resulta el aceite más caro del mundo, por lo que es conocido como el oro líquido de Marruecos. Está compuesto hasta en un 80% de ácidos grasos esenciales y contiene grandes cantidades de vitamina E. Es apreciado por su efecto rejuvenecedor debido a la gran cantidad de antioxidantes que contiene.
 
Lo que no debe llevar un cosmético natural
Y por último, es importante fijarse en la etiqueta para garantizar que el cosmético que utilizamos no lleve ninguno de estos componentes: conservantes, parabenos, siliconas, colorantes,  petrolatos, grasas minerales, perfumes químicos, ni PEG (polietilenglicol y sus derivados).